Delphia nace de una necesidad personal y de un deseo profundo de crear algo propio.
Al terminar el colegio y sin trabajo, buscaba un bolso para la facultad que fuera funcional, lindo y accesible. No podía acceder a los precios de las marcas de shopping, y fue en ese momento cuando decidí hacerlo yo misma.
El primer bolso lo hice con una máquina familiar, en el comedor de mi casa, sin conocimientos de marroquinería, pero con algunas nociones básicas de costura que aprendí de mi abuela y de mi mamá. Fue un comienzo simple pero lleno de ilusión.
Así nacieron los primeros diseños de Delphia: bolsos pensados para chicas que, como yo, estaban empezando su camino adulto. Carteras funcionales y originales creadas para dar gusto usar y para hacerte sentir única, especial y segura.
Escuchar siempre fue parte del proceso. Las opiniones, las críticas constructivas y las necesidades reales de las chicas que eligen Delphia son lo que me impulsa a mejorar y a crear modelos cada vez más completos. La funcionalidad y la originalidad son el corazón de cada diseño.
Delphia se construye sobre valores claros: honestidad, aprendizaje continuo y calidad. Aprendí que no es suerte, es trabajo, constancia, esfuerzo, amor, dedicación y disciplina. Crear esta marca me enseñó que soy capaz de todo lo que me proponga.
Sueño con que Delphia sea una marca elegida en todo el país por chicas que empiezan nuevas etapas: la facultad, el primer trabajo, los primeros pasos hacia su independencia.
Delphia es más que un bolso.
Es funcionalidad, calidad y originalidad.
Delphia, acompañando cada comienzo.

